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Conclusiones Jornada Castellón

CONCLUSIONES DE LA JORNADA DE DEBATE Y REFLEXIÓN
CASTELLÓN 9 de junio de 2009.
h1. Edificio Hucha, Centro Cultural Bancaja.

Natacha Jiménez Walter
Técnico Observatorio Permanente de Inmigración de la Universidad Jaume I.
“Migraciones, género y Magreb”

La relación y referencias que tenemos de nuestros vecinos del Magreb, están cargadas de estereotipos y prejuicios, los cuales resultan negativos para tener unas relaciones que nos ayuden a conocernos y a enriquecernos mutuamente. Al-Ándalus fue un momento de esplendor, revolucionario para el Islam. Se permitía la libertad de culto y se organizó la sociedad de manera que los diferentes grupos étnicos que convivían alcanzaron altos niveles de convivencia y beneficio mutuo.

Antes de que el Magreb fuera una zona de emigración, el Magreb fue zona de inmigración. Ya en el siglo XV hay presencia de españoles en Argelia. Desde mediados del siglo XIX hasta la descolonización del norte de África, miles y miles de franceses, holandeses, italianos, españoles en su mayoría andaluces, valencianos, levantinos, iban y venían del Magreb.

En ese ir y venir de personas, destaca nuevamente la invisibilización de la mujer. Ahora se empieza a hacer referencia al término de feminización de la inmigración, pero la mujer siempre ha emigrado, sólo que durante mucho tiempo no ha sido tenida en cuenta en los correspondientes registros.

En 1960 el porcentaje de mujeres entre los migrantes internacionales estaba en un 46,7%, actualmente estamos alrededor del 52%. La migración femenina aumenta y estimula el desarrollo. No sólo en los países de acogida, sino también en sus países de origen, lo cual es igual o más importante.

En Castellón el 46% de la población extranjera son mujeres, y del total de mujeres de la provincia, el 17% son extranjeras, de las cuales, las marroquíes suponen un 2%. Este porcentaje no es muy grande pero si es un dato significativo, porque están presentes de forma previa a la llegada de otros colectivos de inmigrantes.

El peso de las mujeres de los países magrebíes respecto a los hombres en Castellón, está en torno al 36-37%, siendo menor que el de mujeres de otras nacionalidades, como colombianas o rumanas.

Rachida Aoulad
Presidenta Red Asociación de Trabajadores Inmigrantes Marroquíes en España (ATIME) de Valencia
“Participación de la mujer magrebí en la sociedad de acogida. ¿Qué aporta la mujer magrebí a la sociedad de acogida?”

Las mujeres magrebíes en general son el pilar de la familia, dentro de casa son ellas quienes organizan y gestionan casi todo lo relacionado con la familia. El hombre se limita a menudo, a traer el dinero a casa. En la actualidad, a veces, se les suma esta responsabilidad a las mujeres.

La mujer magrebí es una mujer luchadora, positiva, con grandes expectativas y es una gran mediadora y reconciliadora. Todo esto hace de ella un elemento importantísimo en el desarrollo de la situación personal, familiar y social.

En muchos casos el proyecto de inmigrar, sea a nivel individual o de toda la familia, viene promovido por ellas mismas. Encontramos varios modelos de mujeres inmigrantes según sus objetivos y motivos, algunos de ellos son:

La mujer estudiante: aspira a mejorar sus conocimientos y carrera. Viene sola y normalmente con una beca o a cargo de su familia. Suele adaptarse en un tiempo record a su nueva vida. Suele participar y colaborar en actividades relacionadas con la mejora de la situación de sus compatriotas. Son un elemento muy importante en el cambio de la imagen de la mujer magrebí que tienen las sociedades de acogida.

La mujer trabajadora: normalmente viene de una situación económica difícil. Es ella la que se suele encargar de todos los trámites y costes de la aventura de migrar. Puede venir sola o con cargas familiares y sin apenas recursos. Suele adaptarse rápido haciendo un gran esfuerzo, también suele hacer cursos de formación para mejorar sus posibilidades de entrar en el mercado laboral. Este tipo de mujer participa en la sociedad de acogida a través de asociaciones y ONG que trabajan con inmigrantes.

La mujer reagrupada por su familia: la reagrupación familiar reproduce la tradicional concepción de la dependencia femenina respecto al hombre. El rol social de madre, esposa y cuidadora, es el peor remunerado y menos valorado socialmente, y tiene una escasa protección social.

La mujer con otras expectativas: Es una mujer con alta formación e importante carrera profesional. Entre ellas hay médicos, farmacéuticas, profesoras, investigadoras, políticas, mujeres con cargos de responsabilidad en asociaciones de diversa índole, etc.

Se involucran en mejorar la situación de la población inmigrante y de la mujer en particular. Son mediadoras entre la sociedad de acogida y la población inmigrante y a su vez ejercen de portavoces de sus compatriotas. Su papel es fundamental para lograr que las dos partes se entiendan ya que su conocimiento de ambas culturas les facilita hacer de puente.

Saloua Akhrif
Licenciada en Ciencias económicas. Mediadora intercultural.
“Mujeres inmigrantes magrebíes, desde la perspectiva intercultural”

En la vida cotidiana, las mujeres magrebíes se cruzan con personas de la sociedad de acogida. Es un cruce de miradas y detrás de cada mirada, desde ambas partes, hay muchas preguntas,. ¿Quiénes son? ¿Por qué vienen? ¿Por qué llevan pañuelo? Y no hay respuestas porque solamente hay miradas. Esta situación propicia, en parte, el choque cultural entre ambas sociedades.

El velo no es un símbolo religioso que se pueda quitar o poner, es una práctica religiosa y por tanto es un derecho que no se puede prohibir. El pañuelo para la mujer magrebí, supone libertad y responsabilidad. Muchas mujeres, gracias al pañuelo, han podido salir de su entorno familiar y han podido trabajar.

Si se quiere hablar de integración, tiene que hacerse desde la igualdad de derecho, lo cual no significa dejar su cultura y sus raíces. No se trata de ser asimilados sino integrados.

La mayoría de las mujeres magrebíes han llegado a España reagrupadas, aunque esta situación está cambiando, y no con proyectos migratorios propios. Estas mujeres reagrupadas tienen permiso de residencia pero no permiso de trabajo. Si impedimos a una mujer acceder al mercado laboral, a tener una autonomía económica y como persona, cómo podemos pedirle que se integre. Se les está pidiendo que para integrarse dejen su cultura de origen, su pañuelo. A los prejuicios se suma el tachar a la cultura magrebí de cultura cerrada.

La integración es el proceso de incorporación de los inmigrantes a la sociedad española en igualdad de condiciones, derechos, obligaciones y oportunidades con los ciudadanos autóctonos y sin que ello suponga la pérdida de la cultura de origen. (Carlos Jiménez, 1993.)

Cherifa Ben Hassine
Presidenta de la Asociación de Mujeres Musulmanas AN-NUR
“La mujer magrebí y el feminismo islámico”
Ver conclusiones de la jornada de Valencia


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